El ajo (Allium sativum) es uno de los nutracéuticos y antiparasitarios naturales más potentes y utilizados en la ganadería. Su compuesto activo principal, la alicina, actúa de forma sistémica: al ser ingerida, se metaboliza y sus metabolitos de azufre se liberan a través de los poros de la piel, la respiración y el estiércol del animal, creando una barrera repelente continua.
Formas de Administración y Dosis
El ajo suele administrarse por vía oral, ya sea fresco, en polvo secado al sol, o mezclado con la sal mineral.
1.Mezclado con Sal Mineralizada (El método más práctico):Uso diario preventivo.
Mezcla 2 kg a 5 kg de ajo en polvo por cada 100 kg de sal mineral.
El ganado consumirá el ajo de forma autorregulada junto con la sal diaria.
2.Ajo Fresco Machacado:Tratamiento intensivo o individual.
Muele o tritura ajo fresco (al machacarlo se activa la alicina) y mézclalo con el alimento concentrado:
Bovinos/Equinos adultos: 20 a 30 g de ajo fresco al día.
Ovinos/Caprinos: 5 a 10 g al día.
Becerros/Potros: 10 g al día.
3.Extracto o Macerado para Heridas:Tratamiento tópico.
Macerar ajo picado en aceite vegetal durante 48 horas. Utiliza el aceite resultante para limpiar y proteger heridas abiertas contra moscas de la quesa o bicheras.
Precauciones y Consideraciones:
Sabor en la leche: En vacas lecheras de ordeño comercial, una dosis excesiva de ajo fresco puede transmitir sabor y olor alcohólico/sulfurado a la leche. Se recomienda retirar el ajo 3 o 4 horas antes del ordeño o ajustar a dosis bajas en la sal mineral.
Riesgo de anemia por exceso: El consumo prolongado en dosis extremadamente altas (mas del 0.5% del peso vivo diario en ajo) puede causar anemia hemolítica debido a los disulfuros que debilitan los glóbulos rojos. Mantén siempre las proporciones recomendadas.
Sinergia perfecta: Muchos ganaderos combinan el neem por vía tópica (baños) con el ajo por vía oral (sal mineral) para lograr un control integrado y 100% orgánico de garrapatas y moscas.