La pediculosis bovina es la infestación de la piel por piojos. Es una ectoparasitosis muy frecuente en épocas frías (otoño e invierno), cuando el ganado desarrolla un pelaje denso y suele permanecer en mayor hacinamiento, facilitando el contagio directo.
Tipos de Piojos en Bovinos
Es clave distinguir el tipo de piojo, ya que determina el tipo de tratamiento a utilizar:
Piojos Chupadores:
Especies: Haematopinus eurysternus, Linognathus vituli, Solenopotes capillatus.
Hábito: Tienen aparato bucal picador-chupador. Perforan la piel para alimentarse directamente de sangre.
Efecto: Producen anemia severa en infestaciones altas y debilidad general.
Piojos Masticadores:
Especies: Bovicola bovis (Damalinia bovis).
Hábito: Poseen aparato bucal masticador. No chupan sangre; se alimentan de la queratina de la piel, escamas y detritos del pelo.
Efecto: Causal principal de picazón extrema, rascado constante y pérdida extensa de pelo.
Sintomatología Clínica
Prurito intenso: El ganado se frota continuamente contra postes, cercas, árboles y comederos.
Pérdida de pelo: Aparición de parches calvos en cuello, paletas, lomo y base de la cola.
Lesiones e infecciones cutáneas: Piel irritada, laceraciones por el rascado y costras secundarias.
Inquietud y estrés: El malestar continuo reduce las horas de pastoreo y rumiación, bajando la producción de leche y la ganancia de peso.
Ciclo de Vida y Transmisión
Ciclo completo sobre el hospedador: Todo el desarrollo huevo o liendre, ninfas y adulto, ocurre en el bovino y dura entre 3 y 4 semanas.
Sensibilidad ambiental: Fuera del animal, los piojos mueren en pocos días.
Transmisión: Se produce principalmente por contacto directo entre animales o mediante utensilios e instalaciones contaminadas (cepillos, yugos, mangas).